lunes, 29 de junio de 2015






Recuerdo, en la distancia, a las personas

que me acompañaron en el camino; ya no están.


Nostalgia de unos tiempos difíciles, duros, cuajados

de emociones descontroladas de sufrimiento experimental.


Locuras, pasiones y momentos que forjan la vida y la muerte,

y para los que nos quedamos, y sobrevivimos, el desconcierto…


Aprender a vivir en un mundo hostil, sin tregua,

unas mentes soñadoras con destino incierto...


Ahora, al final, cuando te acercas a la moraleja del cuento

no sabes que te tiene reservado el caprichoso el destino

pero..., no tengo miedo, soy fuerte y creo en la Justicia no escrita.



miércoles, 3 de junio de 2015