domingo, 31 de enero de 2016

Quien sabe...





Es difícil exteriorizar los estados de ánimo.

¿Cómo relatar una emoción?.

¿Cómo sabemos que la entenderán como nosotros mismos?.

¿Por qué hacerlo?.

De alguna manera, siempre he pensado que estamos solos, venimos solos y nos vamos solos. Lo demás podría ser perfectamente fruto de nuestra imaginación, de la proyección de aquellas cosas que queremos, que deseamos...

El vacío se apodera de las almas errantes y lo demás es sólo tiempo.

La pereza y el inmovilismo se hacen hueco sin demasiado esfuerzo, dando forma a una paz engañosa y trazando un camino sin horizonte, de motivos translúcidos y sin un cielo inmenso en el que ver las fugaces estrellas que la vida nos regalaba de vez en cuando.

El movimiento es vida, pero... ¿qué es la vida sin movimiento, sin destellos, con media luna llena?.

Espera quien no sueña.

Avanza con las ilusiones estériles, creadas a partir de la nada, tal vez el camino ya no tenga caminantes, tal vez nunca vuelva a tenerlos, tal vez nunca los tuvo...

¿Es eso motivo de infelicidad?.

Quien sabe...


miércoles, 27 de enero de 2016

Sonny Boy Williamson II





Texto de Wikipedia

Aleck Ford (más tarde, Rice Miller), conocido como Sonny Boy Williamson II fue un poeta, músico, cantante y compositor estadounidense, que ha sido considerado como la última leyenda del blues.

En el manga y anime Beck se menciona a Sonny Boy como el primer propietario de la Gibson Les Paul "Lucille", llamada así por una pelea entre Sonny y otro hombre por una mujer de nombre Lucille. Esto es a su vez un guiño a B.B. King y su guitarra.

Aleck Ford nació en la plantación de Sara Jones cerca de Glendora en Tallahatchie Country, Misisipi. Parece ser que su fecha de nacimiento es dudosa, pues aunque él afirmó haber nacido el 5 de diciembre de 1899, un investigador, David Evans, afirma haber encontrado pruebas en el censo de registro de que nació alrededor de 1912. Sin embargo, en la lápida de Miller aparece como fecha de su nacimiento el 11 de marzo de 1908.

Vivió y trabajó con el aparcero Jim Miller, su padrastro, de quien adoptó su apellido, y con su madre, Millie Ford, hasta principios del decenio de 1930. A partir de la década de 1930, viajó alrededor de Misisipi y Arkansas, trabajando con grandes artistas como Big Joe Williams, Elmore James y Robert Lockwood Jr. Durante este período también se asoció con Robert Johnson. Miller desarrollaría su estilo y personalidad durante estos años.

En 1941 Miller fue contratado para actuar en el espectáculo King Biscuit Time, la publicidad de una marca de galletas en la estación de radio en KFFA en Helena con Lockwood. Fue en este momento que el productor del programa de radio, Max Moore, comenzó a denominar a Miller como Sonny Boy Williamson, al parecer en un intento de capitalizar la fama del conocido cantante e intérprete de armónica en Chicago, John Lee Williamson, con el mismo nombre artístico.

Trabajó al lado de artistas de la categoría de Muddy Waters, The Band, Willie Dixon, Jimmy Rogers y Otis Spann.

A comienzo de los años sesenta permaneció algún tiempo en Inglaterra, donde grabó con numerosos grupos y artistas, como The Animals y Jimmy Page.


viernes, 22 de enero de 2016





El viajero de Taured





En un día aparentemente normal de 1954, un hombre tomaba un vuelo hacia Tokio, pero después de llegar al Aeropuerto Internacional del Tokio, el viaje “normal” había tomado un rumbo muy extraño.

Cuando entregó su pasaporte para que fuera sellado, el hombre fue inmediatamente interrogado sobre su procedencia. No, no se trataba de un episodio de discriminación: aunque su pasaporte parecía autentico, figuraba un país del que nadie nunca había escuchado hablar llamado “Taured”.

El misterioso sujeto afirmaba que su país se situaba entre Francia y España, pero cuando le indicaron que lo señalara en un mapa, apuntó hacia el Principado de Andorra. Insistiendo en que nunca había escuchado hablar de Andorra y que Taured existía hacía 1000 años, el hombre aseguró que estaba en Japón por negocios, algo que venía haciendo en los últimos cinco años. Su pasaporte confirmaba su versión: estaba cubierto de sellos por visitas anteriores (aunque los sellos no eran precisamente los mismos que los japoneses tenían, pero con notables semejanzas). Incluso les mostró una licencia de conducción emitida por el misterioso país y un talón de cheques de un banco desconocido.

Después de un largo interrogatorio y de una profunda confusión de ambas partes, el viajero fue enviado a un hotel en las cercanías hasta que se emitiera una decisión oficial. Allí se quedó acompañado por una guardia de dos oficiales de inmigración que esperaron en el pasillo de la habitación hasta la mañana siguiente. Fue entonces cuando descubrieron que el hombre misterioso había desaparecido sin dejar rastro, siendo que la única salida posible era una ventana sin balcón, en el quinceavo piso… que permanecía cerrada.

El departamento de policía de Tokio realizó una extensa búsqueda, pero se quedaron con las manos vacías. Y quien sabe, en una de esas, en Taured tenían a un loco hablando sobre un tal Principado de Andorra que “no existe”.


"Las lágrimas de África" de Amparo Climent





lunes, 18 de enero de 2016

Un pacto con el diablo...


El otro día un amigo me comentaba que eso de "un pacto con el diablo" viene de lejos y se acuñó por un tal Robert Johnson. Me pareció interesante la historia y...




Artículo de www.alohacriticon.com

Sin el blues no existiría el rock. Y sin gente como Robert Johnson el blues quizá careciese de la significación musical y legendaria que posee. 

Cargado con su acústica Gibson L-1, Johnson, con un legado en estudio que no sobrepasa la treintena de temas, quizá no sea el bluesman más innovador pero si el más influyente y legendario de la historia del género, concebido y cultivado en su esencia en el Delta del Mississippi desde el siglo XIX con los trabajadores negros exteriorizando sus sentimientos y sus historias de perdedores mientras trabajaban en los campos de trabajo, especialmente plantaciones de algodón. 

Junto a ello y enraizada en sus creencias religiosas, deriva el blues también de la expresión de los espirituales negros interpretados por los esclavos en busca de exorcismos internos y liberación de su lastimera situación de explotación y sumisión. 

Nacido como Robert Leroy Johnson el 8 de mayo de 1911 en la localidad de Hazlehurst, Mississippi (Estados Unidos), su madre era Julie Ann Majors, una hija de esclavos que tuvo a su hijo con un itinerante jornalero llamado Noah Johnson tras separarse durante un tiempo de su esposo, Charles Dodds Jr, carpintero hijo también de esclavos que había prosperado lo suficiente para tener su pequeña propiedad. 

Lamentablemente una reyerta con un hombre blanco le condujo a su huida y a la pérdida económica. 

Tras unos años distanciados Julie lo intentó de nuevo con Charles, apellidado ahora Spencer, pero la relación volvió a romperse. 

En 1918 se estabilizó al lado de Robert “Dusty” Saunders (llamado también “Dusty” Willis), con quien trabajó en una plantación de algodón de una localidad llamada Robinsonville. 

Por allí también andaba el joven Robert, quie se aficionó desde niño a tocar la armónica con cierta destreza, aunque él prefería aprender a tocar la guitarra como sus ídolos, especialmente tras abandonar la escuela en 1927. También se daba bastante maña con el arpa. 

En estas correrías adolescentes todavía se hacía llamar Robert Spencer, hasta que su madre le confesó que su padre era Noah Johnson. Fue en ese momento cuando adoptó el apellido de su padre biológico y se lanzó a seguir los pasos de sus espejos, Son House, Willie Brown, Lonnie Johnson, Ike Zinneman, Charly Patton o Skip James. 

El principal problema para llegar a su altura era que sabía tocar muy bien la armónica pero con la guitarra no era demasiado mañoso, como así le manifestó en su momento Son House, el ídolo de Robert junto a Willie Brown, a quienes seguía continuamente por el área de Mississippi. 

En el mes de febrero de 1929 Robert se casó con una joven muchacha llamada Virginia Travis, quien falleció a los dieciseis años en 1930, justo en el momento del parto. Después de este lamentable suceso Robert desapareció durante un buen tiempo del mapa, dedicándose a una vida nómada. 

Se marchó a Hazlehurst, a ver si podía localizar a su verdadero padre, hecho que no consiguió, y se casó en 1931 con una mujer bastante mayor que él llamada Callie Craft. El matrimonio no le fue del todo bien, y regresó a Robinsonville, no sin antes curtirse tocando en todo tipo de lugares, compartiendo su afición por la música con las correrías con muchas mujeres y el consumo elevado de alcohol. 




De forma sorprendente apareció de nuevo junto a Willie Brown y Son House en Robinsonville, comenzando a tocar la guitarra de manera asombrosa y maravillando con su slide a los grandes bluesman.

Manifestó House que el joven Johnson había vendido su alma al diablo en un cruce de caminos de Clarksdale (entre el 49 y 61) para aprender a tocar de esa manera. Era increíble el progreso técnico, la alígera manera en como deslizaba sus dedos por las cuerdas y la profundidad emocional que había alcanzando la interpretación de Robert Johnson en tan poco tiempo.

Posteriormente se pateó gran parte de la zona sureña estadounidense empleando varios nombres, tanto Robert Johnson, como Robert Sax o, entre otros, Robert Saxton, interpretando con profusión su arte, tanto en las calles como en locales, compartiendo cartel con otros bluesman de la época, como Johnny Shines, Clavin Frazier o Sonny Boy Williamson.

En estos periplos Robert no se olvidaba de pasarlo bien con compañía femenina y de emborracharse con ingentes dosis de whisky.

A mediados de la década de los 30 Robert Johnson consiguió grabar sus despojados y emocionales temas con producción de Don Law gracias a la mediación de Ernie Oertle.

En el sello Vocalion y en la localidad texana de San Antonio grabó en varias sesiones, llevada a cabo en 1936 y 1937, históricos temas como “Terraplane Blues”, “Sweet home Chicago”, “Preachin’ Blues”, “Kind hearted woman blues”, “Stop breaking down”, “Come on in my kitchen”, “Love in vain”, “Rambling on my mind” “Me and the devil blues” o "Crossroads"..

La tragedia golpeó a Robert cuando en el mes de agosto de 1938, mientras actuaba junto a “Honey Boy” Edwards en el local “Three Forks”, ubicado en Grenwood, una localidad del Mississippi, Johnson se había ligado a una guapa joven que resultó que estaba casada. El cornudo marido terminó envenenando aquella noche el whisky de Robert.

En la agonía de su muerte, que duró tres días, Robert Johnson se convulsionaba y aullaba como un lobo antes de fallecer a la edad de 27 años el 16 de agosto de 1938.

Su testamento sonoro fue esencial para el desarrollo del blues, retomando su estilo gente como Elmore James, B. B. King o Muddy Waters, y del rock, influyendo entre sus seguidores a gente como Eric Clapton, Jimi Hendrix, Brian Jones o Keith Richards.

Entre sus muchos admiradores, los Rolling Stones versionaron sus temas “Love in vain” y “Stop breaking down”, Bob Dylan “Kind hearted woman blues”, los Allman Brothers “Come on in my kitchen”, Stephen Stills “Crossroads”, Led Zeppelin “If I had possesion over judgement day” o “Travelling riverside blues”. Grateful Dead “Walking blues”, White Stripes “Stop breakin down”, Beck “Last fair deal gone down” y por supuesto el citado Eric Clapton que adaptó a su estilo casi todas sus canciones.




miércoles, 13 de enero de 2016

David Bowie




Recuerdo desde cuando era casi un chaval a David Bowie y muchas de sus canciones. No soy de los que se saben los títulos más allá de algunos clásicos, pero ha estado ahí durante todo mi camino, de una u otra manera.

Sobre todo el "primer Bowie", antes de convertirse en todo un caballero de los escenarios. Algo se perdió con el cambio, pero siempre nos quedarán sus preciosas composiciones y una imagen muy particular, bueno una es mucho decir...

Especialmente, en mi caso, las del álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (El ascenso y la caída de Ziggy Stardust y las arañas de Marte), Ziggy Stardust para los amigos, fueron sin duda una banda sonora para parte de mi existencia en esta tierra.

Desde aquí mi recuerdo y mi admiración por este gran artista y la obra que nos ha dejado para la posteridad.

Descanse en paz allá donde esté.

martes, 5 de enero de 2016

Entrevista a la Hermana Guadalupe Misionera en Siria









La luz penetraba por las pequeñas ventanas del viejo desván.


Era un lunes cualquiera y el tiempo parecía haberse detenido por un instante pero,
ella, seguía ahí. Lo demás... ya no estaba, todo había desaparecido.

Mientras María se balanceaba en la vieja mecedora, antiguos recuerdos acudían a sus
ojos cerrados. Claroscuros de una vida ya pasada, una sensación...

Ya nada volverá a ser como antes.

Y se preguntaba... ¿podré dejar aquí mis cosas?


La luz penetraba por las pequeñas ventanas del viejo desván.


domingo, 3 de enero de 2016

Marcelino García Arranz





Si paseas por la Plaza de Moraleja de Cuéllar, puedes encontrarte a Marcelino trabajando. Es un artista sin ningún género de dudas, y no lo digo por su pintura, que también, sino por su alegría y su manera de entender la vida, "con sencillez y poniendo pasión en aquello que haces".









Un atardecer desde el otro lado

pero...,

ya no es lo mismo.



viernes, 1 de enero de 2016

En lo alto del volcán





He subido a lo alto del volcán

esperando encontrar en el horizonte

un reflejo de lo que fui.



El nuevo tiempo dispersará las brumas

y los tallos se fortalecerán

mientras la luz ilumina el fresco verdor.